Los dos testigos

Escatología15 min de lectura

1. Introducción

Los dos testigos de Apocalipsis 11 están entre las figuras más impactantes de la escatología bíblica. Su aparición breve pero poderosa durante los últimos tiempos concentra temas clave del Apocalipsis: testimonio divino, poder profético, persecución intensa, muerte, resurrección y vindicación.

Apocalipsis 11:3–13 presenta un relato compacto sobre quiénes son estos dos testigos, la naturaleza de su ministerio durante la Gran Tribulación y su dramático destino antes del regreso visible de Cristo. Este artículo se enfoca exclusivamente en estos dos testigos: su identidad, su misión, su protección y martirio, y su resurrección y ascensión.

2. Identidad de los Dos Testigos

2.1 ¿Literales o simbólicos?

Durante mucho tiempo los intérpretes han debatido si los dos testigos son simbólicos (por ejemplo, representando la Ley y los Profetas, o el Antiguo y el Nuevo Testamento) o individuos literales. Sin embargo, Apocalipsis 11 los presenta en términos fuertemente personales:

  • Visten cilicio (Ap 11:3)
  • Profetizan por un período fijo (1.260 días)
  • Realizan milagros específicos (Ap 11:5–6)
  • Son muertos, y sus cadáveres yacen en una ciudad específica (Ap 11:7–8)
  • Son visiblemente resucitados y llevados al cielo (Ap 11:11–12)

Estos detalles concretos armonizan mucho más con personas humanas reales que con entidades meramente simbólicas. Aunque su ministerio ciertamente tiene un profundo significado simbólico, el texto mismo respalda de la manera más natural la idea de que los dos testigos son individuos literales e históricos que aparecerán en la futura Tribulación.

2.2 “Dos olivos y dos candeleros”

Apocalipsis describe a los testigos con imágenes del Antiguo Testamento:

“Estos testigos son los dos olivos y los dos candeleros que están en pie delante del Señor de la tierra.”
Apocalipsis 11:4

Este lenguaje remite a Zacarías 4, donde Josué el sumo sacerdote y Zorobabel el gobernador son presentados como olivos que suministran aceite a un candelero, simbolizando un liderazgo capacitado por el Espíritu en la restauración de Israel. En Apocalipsis 11, los dos testigos son de manera similar:

  • Candeleros – portadores de la luz y el testimonio divinos en una era de oscuridad
  • Olivos – canales del poder del Espíritu Santo para su ministerio profético

La imagen refuerza que estos testigos son profetas humanos llenos del Espíritu, levantados por Dios en un momento crítico de la historia de la redención.

2.3 ¿Son los testigos Moisés y Elías?

Aunque Apocalipsis no da nombres a los dos testigos, muchos estudiosos los identifican como Moisés y Elías. Esta postura surge de varias líneas de evidencia convergentes:

  1. Similitud de sus milagros (Ap 11:5–6)

    • “Tienen poder para cerrar el cielo, a fin de que no llueva en los días de su profecía” (Ap 11:6), lo cual evoca la sequía decretada por Elías en 1 Reyes 17:1; Santiago 5:17.
    • Tienen poder “sobre las aguas para convertirlas en sangre y para herir la tierra con toda clase de plagas, cuantas veces quieran” (Ap 11:6), recordando los milagros de Moisés en Egipto (Éxodo 7–11).
  2. Aparición en la Transfiguración
    Moisés y Elías aparecieron con Jesús en el Monte de la Transfiguración (Mt 17:1–3), como un anticipo de la gloria de Su reino. Su participación allí con Cristo glorificado prefigura su papel escatológico conectado con Su regreso.

  3. Expectativa veterotestamentaria del ministerio futuro de Elías
    Malaquías anuncia:

    “He aquí, yo os envío al profeta Elías, antes que venga el día de Jehová, grande y terrible.”
    Malaquías 4:5

    Aunque Juan el Bautista vino “con el espíritu y el poder de Elías” (Lc 1:17), no cumplió todas las expectativas escatológicas. Un futuro ministerio de tipo elíasico encaja bien con Apocalipsis 11.

  4. La Ley y los Profetas juntos
    Moisés representa la Ley; Elías representa a los Profetas. Su aparición conjunta enfatiza el pleno testimonio de las Escrituras hebreas convergiendo en el testimonio final de Cristo durante la Tribulación.

Se han propuesto otras identificaciones (por ejemplo, Enoc y Elías, o dos profetas aún desconocidos), y no es posible alcanzar una certeza absoluta. Sin embargo, dentro de una lectura futurista y premilenial, la identificación Moisés–Elías armoniza mejor con los datos textuales, históricos y teológicos.

3. El Ministerio de los Dos Testigos

3.1 Duración y momento

Apocalipsis declara explícitamente:

“Y daré a mis dos testigos que profeticen por mil doscientos sesenta días, vestidos de cilicio.”
Apocalipsis 11:3

  • 1.260 días equivalen a tres años y medio, un período profético clave también descrito como:
    • “cuarenta y dos meses” (Ap 11:2; 13:5)
    • “un tiempo, y tiempos, y la mitad de un tiempo” (Dn 7:25; 12:7; Ap 12:14)

En un marco típico de la Tribulación de siete años (basado en Daniel 9:27), su ministerio de 1.260 días ocupa la mitad de ese período. Muchos intérpretes sitúan su ministerio en la segunda mitad (la Gran Tribulación), debido a:

  • La estrecha conexión con el hollamiento de Jerusalén por “cuarenta y dos meses” (Ap 11:2), un período asociado con el dominio del Anticristo.
  • Su conflicto continuo con “la bestia que sube del abismo” (Ap 11:7), cuya manifestación plena se ve especialmente en la segunda mitad.
  • La transición inmediata desde su ministerio y resurrección al toque de la séptima trompeta (Ap 11:15–19), que señala el clímax de la Tribulación.

Otros los ubican en la primera mitad. Aunque se debate en qué mitad de la semana final ejercen su ministerio, la verdad central permanece: durante un período definido de tres años y medio, Dios preservará y capacitará a estos hombres como Sus representantes especiales en Jerusalén.

3.2 Lugar y audiencia

El escenario de su ministerio se identifica con claridad:

“…y sus cadáveres estarán en la plaza de la gran ciudad que en sentido espiritual se llama Sodoma y Egipto, donde también nuestro Señor fue crucificado.”
Apocalipsis 11:8

“Donde también nuestro Señor fue crucificado” solo puede referirse a Jerusalén. Por tanto, su esfera principal de ministerio es:

  • Geográfica: Jerusalén, el centro religioso y político de los eventos de los últimos tiempos
  • Étnica: Particularmente Israel, aunque su testimonio tendrá alcance global debido a su naturaleza milagrosa y a su cobertura mundial

Jerusalén es descrita simbólicamente como “Sodoma y Egipto”, subrayando su apostasía espiritual, corrupción moral y esclavitud a la idolatría durante la Tribulación. En este contexto de tinieblas, los dos testigos brillan como luces proféticas, llamando a Israel y a las naciones al arrepentimiento.

3.3 Naturaleza de su mensaje

Se dice que los dos testigos “profetizarán” (Ap 11:3), y visten cilicio, prenda tradicional de duelo y arrepentimiento. Su ministerio incluye:

  • Proclamación de juicio – anunciando la ira inminente de Dios sobre un mundo rebelde
  • Llamado al arrepentimiento – instando a Israel y a las naciones a volverse del pecado al Dios verdadero
  • Anuncio del reino venidero – proclamando la cercanía del regreso de Cristo y el establecimiento de Su reino

Su cilicio señala dolor por el pecado, lamento por la apostasía espiritual y un llamado urgente al arrepentimiento en los días finales antes de la Segunda Venida.

3.4 Poderes milagrosos

Dios concede a los dos testigos una autoridad sobrenatural extraordinaria:

“Si alguno quiere dañarlos, sale fuego de la boca de ellos, y devora a sus enemigos; y si alguno quiere hacerles daño, debe morir él de la misma manera. Estos tienen poder para cerrar el cielo, a fin de que no llueva en los días de su profecía; y tienen poder sobre las aguas para convertirlas en sangre, y para herir la tierra con toda plaga, cuantas veces quieran.”
Apocalipsis 11:5–6

Aspectos clave de su poder:

  • Protección por fuego: Todo el que intenta dañarlos es destruido. Ya sea que se trate de fuego literal o de una imagen de juicio divino inmediato, el efecto es real y letal.
  • Control de la lluvia: Cierran el cielo para que no llueva durante todo su período profético, a semejanza de la sequía en tiempos de Elías.
  • Juicios sobre la tierra y las aguas: Convierte las aguas en sangre y desatan “toda plaga”, recordando las plagas que Dios envió sobre Egipto por medio de Moisés.

Estos milagros funcionan como:

  • Señales de autenticación de su comisión divina
  • Actos judiciales de Dios contra un mundo endurecido
  • Anticipos y posiblemente instrumentos de los juicios descritos en las series de trompetas y copas

Durante toda su misión señalada por Dios, ellos permanecen invencibles. Ningún poder humano ni demoníaco puede silenciarlos hasta que el propósito de Dios con su testimonio se haya cumplido.

4. El Destino de los Dos Testigos

4.1 Su martirio

Apocalipsis 11 subraya un punto de inflexión crucial:

“Cuando hayan acabado su testimonio, la bestia que sube del abismo hará guerra contra ellos, y los vencerá y los matará.”
Apocalipsis 11:7

La secuencia es sumamente significativa:

  • Solo “cuando hayan acabado su testimonio” permite Dios que sean muertos. El tiempo y la forma de su muerte están bajo la soberanía divina.
  • Su asesino es “la bestia que sube del abismo”, identificada con el Anticristo, el gobernante mundial final energizado por Satanás.

Su ministerio concluye en martirio. Sin embargo, incluso esta derrota aparente está bajo el control de Dios y prepara el escenario para una manifestación aún mayor de Su poder.

4.2 Exhibición pública y celebración global

El trato que reciben en su muerte revela el estado espiritual del mundo:

“…y sus cadáveres estarán en la plaza de la gran ciudad… Y los de los pueblos, tribus, lenguas y naciones verán sus cadáveres por tres días y medio, y no permitirán que sean sepultados. Y los moradores de la tierra se regocijarán sobre ellos y se alegrarán, y se enviarán regalos unos a otros; porque estos dos profetas habían atormentado a los moradores de la tierra.”
Apocalipsis 11:8–10

Elementos clave:

  • Sus cuerpos son dejados sin sepultura en las calles de Jerusalén, un acto deliberado de desprecio y humillación.
  • Gente de “pueblos, tribus, lenguas y naciones” contempla la escena. En la era moderna, esto se entiende fácilmente como cobertura mediática global, donde todo el mundo puede observar en tiempo real.
  • El mundo incrédulo se regocija, celebra y se intercambia regalos, tratando su muerte como una especie de fiesta blasfema. Los dos testigos los habían “atormentado”, es decir, su predicación profética y las plagas confrontaron a un mundo decidido a rechazar a Dios.

Esta grotesca celebración es uno de los cuadros más contundentes en la Escritura sobre la dureza de corazón en los últimos tiempos. La humanidad preferirá la mentira del Anticristo a la verdad de Dios, aun estando frente a señales milagrosas e innegables.

4.3 Resurrección y ascensión

La palabra final de Dios sobre el ministerio de los dos testigos no es la muerte, sino la resurrección y exaltación:

“Pero después de tres días y medio entró en ellos el espíritu de vida enviado por Dios, y se levantaron sobre sus pies; y cayó gran temor sobre los que los vieron. Y oyeron una gran voz del cielo, que les decía: Subid acá. Y subieron al cielo en una nube; y sus enemigos los vieron.”
Apocalipsis 11:11–12

Este momento culminante se desarrolla en tres etapas:

  1. Resurrección

    • “Entró en ellos el espíritu de vida enviado por Dios”, recordando Ezequiel 37 y el poder soberano de Dios sobre la muerte.
    • “Se levantaron sobre sus pies”, vivos de manera visible en el mismo lugar donde el mundo había celebrado sus cadáveres.
  2. Terror mundial

    • “Cayó gran temor sobre los que los vieron.” La audiencia global que contempló su muerte y se burló de su Dios ahora presencia una resurrección pública e innegable.
  3. Ascensión

    • Oyen el mandato: “Subid acá”, similar al llamado de Apocalipsis 4:1.
    • Ascienden al cielo “en una nube”, en paralelo con la ascensión de Cristo (Hch 1:9) y con el lenguaje del Arrebatamiento (1 Ts 4:17).
    • Sus enemigos “los vieron”, asegurando que este acontecimiento funcione como una señal escatológica visible de la supremacía del Dios verdadero.

Su resurrección y ascensión constituyen una poderosa vindicación de su testimonio y un rechazo directo a las pretensiones de poder del Anticristo.

4.4 Consecuencias inmediatas

Después de su ascensión, Apocalipsis añade:

“En aquella hora hubo un gran terremoto, y la décima parte de la ciudad se derrumbó, y por el terremoto murieron en número de siete mil hombres; y los demás se aterrorizaron y dieron gloria al Dios del cielo.”
Apocalipsis 11:13

El resultado:

  • Un gran terremoto sacude Jerusalén.
  • La décima parte de la ciudad se derrumba.
  • Siete mil mueren, probablemente personajes importantes o figuras prominentes.
  • “Los demás…dieron gloria al Dios del cielo”, lo que sugiere por lo menos cierto grado de arrepentimiento o reconocimiento de la realidad y el poder de Dios.

Así, el ministerio de los dos testigos da fruto incluso después de su partida, contribuyendo a los propósitos continuos de Dios de juicio y salvación durante la Tribulación.

5. El Significado Teológico de los Dos Testigos

Desde la perspectiva de la escatología bíblica, los dos testigos ilustran varias verdades clave:

TemaCómo lo ilustran los Dos Testigos
Testimonio divinoDios nunca se deja a Sí mismo sin testimonio, aun en la hora más oscura.
Soberanía sobre la historiaLa duración de su ministerio, su muerte y su resurrección están cronometradas con precisión.
Conflicto entre verdad y maldadSu ministerio provoca el odio de la bestia y del mundo.
Certeza de la resurrecciónDios vindica públicamente a Sus siervos después de una derrota aparente.
Centralidad de Jerusalén e IsraelSu ministerio se centra en Jerusalén, enfocando el programa de Dios en Israel.

En un mundo dominado por el engaño del Anticristo, los dos testigos se presentan como portavoces oficiales de Dios, autenticados por señales espectaculares y sellados por el martirio y la resurrección. Su historia anticipa el triunfo definitivo de Cristo, quien regresará para derrocar a la bestia y establecer Su reino milenial.

6. Conclusión

Los dos testigos de Apocalipsis 11 no son figuras marginales en la profecía bíblica, sino actores centrales en el drama de los últimos tiempos. Como profetas literales, llenos del Espíritu —probablemente Moisés y Elías— ministrarán en Jerusalén por tres años y medio durante la Tribulación.

Vestidos de cilicio, proclamarán juicio y llamarán al arrepentimiento, ejerciendo poderes milagrosos que evocan los grandes actos de Dios en la historia de Israel. Protegidos hasta completar su tarea, finalmente serán muertos por la bestia, públicamente humillados y celebrados por un mundo rebelde. Pero después de tres días y medio, Dios los resucitará y los llamará al cielo a la vista de sus enemigos, acompañado de un gran terremoto y de una renovada medida de temor de Dios.

En el panorama más amplio de la escatología, los dos testigos muestran que la palabra de Dios será proclamada hasta el final, que Sus siervos están seguros dentro de Sus propósitos, y que la muerte y la oposición no pueden frustrar Su plan. Su ministerio es a la vez una solemne advertencia y un profundo aliento: aun en el período más oscuro de la historia humana, Dios seguirá hablando, seguirá salvando y finalmente vindicará Su verdad ante los ojos del mundo.

Preguntas Frecuentes (FAQ)

P: ¿Quiénes son los dos testigos de Apocalipsis 11?

Los dos testigos de Apocalipsis 11 son profetas futuros de los últimos tiempos, a quienes Dios levantará durante la Tribulación para ministrar en Jerusalén por 1.260 días. Aunque el texto no revela sus nombres, muchos intérpretes los identifican como Moisés y Elías debido a la similitud de sus milagros y a su aparición conjunta con Jesús en la Transfiguración.

P: ¿Qué harán los dos testigos durante su ministerio?

Los dos testigos profetizarán, llamarán a la repentimiento y anunciarán el juicio venidero de Dios y Su reino. Realizarán poderosos milagros, incluyendo retener la lluvia, convertir el agua en sangre y golpear la tierra con plagas. Su ministerio será un testimonio público, lleno del Espíritu, del Dios verdadero en medio de la Gran Tribulación.

P: ¿Cuánto tiempo ministrarán los dos testigos?

Apocalipsis 11:3 declara que los dos testigos profetizarán por 1.260 días, que equivalen a tres años y medio. Este período corresponde a la mitad de la Tribulación de siete años, y muchos estudiosos sitúan su ministerio en la segunda mitad, cuando la persecución del Anticristo contra Jerusalén será más intensa.

P: ¿Qué les sucede a los dos testigos al final de su ministerio?

Cuando terminan su testimonio, la bestia (el Anticristo) los matará, y sus cuerpos quedarán en las calles de Jerusalén por tres días y medio mientras el mundo celebra su muerte (Ap 11:7–10). Después de eso, Dios los resucitará de entre los muertos y los llamará al cielo ante la mirada de sus enemigos (Ap 11:11–12).

P: ¿Por qué son importantes los dos testigos en la escatología bíblica?

Los dos testigos son importantes porque representan el testimonio profético final de Dios antes del regreso de Cristo. Muestran que Dios mantiene un testimonio claro y poderoso aun bajo el gobierno del Anticristo, que Él es soberano sobre la vida y la muerte, y que finalmente vindicará a Sus siervos mediante la resurrección y la exaltación. Su ministerio resalta el conflicto entre la verdad divina y la rebelión global en los últimos días.

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Preguntas Frecuentes

¿Quiénes son los dos testigos de Apocalipsis 11?
Los dos testigos de Apocalipsis 11 son profetas futuros de los últimos tiempos, a quienes Dios levantará durante la Tribulación para ministrar en Jerusalén por 1.260 días. Aunque el texto no revela sus nombres, muchos intérpretes los identifican como **Moisés y Elías** debido a la similitud de sus milagros y a su aparición conjunta con Jesús en la Transfiguración.
¿Qué harán los dos testigos durante su ministerio?
Los dos testigos **profetizarán**, llamarán a la **repentimiento** y anunciarán el **juicio** venidero de Dios y Su reino. Realizarán poderosos milagros, incluyendo retener la lluvia, convertir el agua en sangre y golpear la tierra con plagas. Su ministerio será un testimonio público, lleno del Espíritu, del Dios verdadero en medio de la Gran Tribulación.
¿Cuánto tiempo ministrarán los dos testigos?
Apocalipsis 11:3 declara que los dos testigos profetizarán por **1.260 días**, que equivalen a **tres años y medio**. Este período corresponde a la mitad de la Tribulación de siete años, y muchos estudiosos sitúan su ministerio en la segunda mitad, cuando la persecución del Anticristo contra Jerusalén será más intensa.
¿Qué les sucede a los dos testigos al final de su ministerio?
Cuando terminan su testimonio, la **bestia** (el Anticristo) los matará, y sus cuerpos quedarán en las calles de Jerusalén por tres días y medio mientras el mundo celebra su muerte (*Ap 11:7–10*). Después de eso, Dios los resucitará de entre los muertos y los llamará al cielo ante la mirada de sus enemigos (*Ap 11:11–12*).
¿Por qué son importantes los dos testigos en la escatología bíblica?
Los dos testigos son importantes porque representan el **testimonio profético final** de Dios antes del regreso de Cristo. Muestran que Dios mantiene un testimonio claro y poderoso aun bajo el gobierno del Anticristo, que Él es soberano sobre la vida y la muerte, y que finalmente vindicará a Sus siervos mediante la resurrección y la exaltación. Su ministerio resalta el conflicto entre la verdad divina y la rebelión global en los últimos días.

L. A. C.

Teólogo especializado en escatología, comprometido a ayudar a los creyentes a comprender la Palabra profética de Dios.

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